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miércoles, 20 de julio de 2011

“Lo que más nos complace es ver a nuestra gente participando en la programación”

Fairon Hernández, miembro del equipo de trabajo de Canal Z

Arnoldo Coy V.

Luego de doce años de trabajo, que comenzaron con dos publicaciones de la revista Letra Zurda en 1998; en Canal Z se sienten complacidos con el trabajo que han venido realizando con las comunidades marabinas y la participación que estas han tenido en el proyecto, así lo manifiesta Fairon Hernández, reportero y miembro del equipo del canal desde 2006.

“Tanto nosotros como nuestro trabajo es de la gente y para la gente, somos ‘Ventana de nuestro pueblo’ como nuestro eslogan lo indica, porque desde que comenzó el proyecto se le dio participación a todos por igual”, expresa Hernández.
“Nuestra programación está basada en las necesidades de las comunidades, lo que ellos necesitan ver es lo que van a ver” enfatiza Hernández.

 Parrilla de programación
Esta emisora de televisión comunitaria, luego de salir al aire de manera oficial el 15 de agosto de 2008, comenzó con una transmisión de dos o tres horas diarias. “La gente nos decía, ‘conchale pero después que lucharon tanto solo están saliendo unas horas, y de resto sale es el logo ahí todo el día’”, explica el reportero y al mismo tiempo señala que eso se debía a la dinámica e trabajo que traían.

“Nosotros antes de salir al aire podíamos hacer en una semana dos o tres documentales y los guardábamos, pero luego que tenemos la señal nos damos cuenta que había que cambiar la velocidad del trabajo porque eso no era suficiente y el material no cubría el espacio de transmisión”.

 “Lo que producían los Equipos Comunitarios de Producción Audiovisual Independientes (ECPAI), y nosotros ya no era suficiente. Con una señal al aire todo el día teníamos que trabajar más”, agrega Hernández.

 De esta manera abordan las noticias con un nuevo formato y comienzan a realizar las notas informativas. “Con estas notas podemos informar un poco más porque como son más cortas son más fácil de editar y poner al aire”.

 Además de incluir las notas comenzaron a incluir a programación variada y armaron poco a poco la parrilla de programación. “Tenemos un convenio con la fundación Colombeia y transmitimos parte de su programación, sobre todo la cultural e infantil. Ya con estos nuevos materiales y producciones fuimos ampliando la parrilla y poco a poco fueron más horas de transmisión.

 Con todo esto crearon la parrilla y comenzaron a clasificar sus contenidos por los grupos a los que la dirigían. En la mañana noticias e información infantil; a mediodía la emisión de las notas informativas y por la tarde programación cultural.

 Luego de esto comienzan a incluir películas, sobre todo de corte infantil. “No vamos a ir a las playitas a comprar cualquier basura y ponerla ahí, eso lo dejamos a los medios tradicionales”.

 En algunos casos retransmiten la señale de los canales del Estado: VTV, Vive TV, ANTv, Telesur; dependiendo de lo que estos medios estén transmitiendo.

Uno de los programas que se transmite de lunes a viernes a las seis de la tarde el programa “Con la ley en mano” en el que se le explica a las comunidades a quien y que ente legal recurrir en los diferentes casos que se puedan presentar en una comunidad dependiendo de sus necesidades. Este espacio es moderado por Keyla González.

 La moderadora del programa explica: “Es una experiencia inexplicable ver los rostros de la gente de nuestros barrios viéndose en televisión, a veces no se reconocen a sí mismos”.
Tanto Hernández como González, reiteran que ese medio es una ventana para el pueblo en el cual ellos esperan satisfacer en gran parte las necesidades de las diferentes comunidades que necesiten de su colaboración. “Lo que más nos satisface es la respuesta por parte de nuestros vecinos, y toda la colectividad que forma parte del trabajo de este canal. El sentido social es lo más importante y lo que nos hace perseverar en nuestro trabajo”, sostienen ambos.

viernes, 1 de julio de 2011

Canal Z se dio a conocer con presentaciones de video foros

En los inicios del proyecto se acercaron a las comunidades

Arnoldo Coy V.


Desde que el personal fundó e impulsó el proyecto de Canal Z, en 2002, se dieron a la tarea de darse a conocer entre las comunidades de toda Maracaibo, con el propósito de buscar el apoyo y darles desde un principio participación.

“Nosotros comenzamos recibiendo talleres de cómo hacer una nueva televisión dándole la participación que se merecen las comunidades, sin que seamos nosotros quienes cuenten su historia, sino que ellos mismos la cuenten”, así lo expone Emmanuel Hernández, quien a pesar de ser T. S. U. en Artes Audiovisuales, egresado de la UNICA, es Editor y fundador de la televisora desde ese año.



Primeros contactos con las comunidades

El editor del canal, quien años atrás comenzó haciendo el trabajo reporteril, directamente en contacto con las comunidades, explica que sus primeros trabajos los realizaron en las comunidades de los miembros del equipo de la televisora. “Siempre que alguno de nosotros sabía de una actividad en su comunidad íbamos hasta allá y hacíamos el trabajo, la cubríamos”.

En cuanto a la recepción que han tenido, agrega Hernández que la comunidad siempre estuvo abierta al proyecto y que colaboró al cien por ciento en sus trabajos. “Hoy por ejemplo, venimos llegando de Santa Rosa de agua de realizar un reportaje, y ellos mismos nos pagaron el taxi, de ida y vuelta”. “Hasta ahora ninguna comunidad nos ha cerrado las puertas”.

Las primeras comunidades abordadas fueron las más cercanas a la sede del canal, Buena Vista, 12 de Octubre, Los plataneros, Rey de Reyes, Cuatricentenario, La pastora, José Antonio Páez.



Las primeras pautas

En vista de que aún no estaban transmitiendo en señal abierta, el canal se dirigía a las comunidades de sus miembros, y los primeros trabajos que realizaron fueron sobre el levantamiento de la historia de esos barrios. Hernández explica que buscaban “que la gente nos contará la historia de los barrios, como se fundó, por qué se llama así, cuáles fueron sus inicios, su desarrollo. En eso se basaron nuestros primeros trabajos”.

Estas primeras pautas se realizaban en el formato de documentales y luego del proceso de edición y posproducción le llevaban el material a la comunidad que habían abordado realizando video foros, con el fin de mostrarles las imágenes de sus propias vivencias.

Ellos convocaban a la comunidad, generalmente los fines de semana, y luego de proyectar el material realizaban una especie de debate, en el que compartían y escuchaban diferentes opiniones. En algunos casos estos video foros eran grabados y presentados nuevamente a la comunidad que habían abordado.

La periodicidad de estas producciones era imprecisas, algunas veces porque el personal del canal dedicaba tiempo sólo los fines de semana, por sus diferentes obligaciones; en otros casos dependía del propio documental, ya que debían consultar a otras fuentes, buscar más información.

Conforme pasaba el tiempo realizaron más video foros, incluso en comunidades con las que no habían trabajado, para dar a conocer el proyecto y el material recogido, buscando que esas nuevas comunidades se incorporarán al proyecto y los invitaran a trabajar con ellos.

En algunos casos en los que no se pudo realizar el video foro, le entregaban a la gente una copia en un CD o DVD y ellos se encargaban de proyectarlo.



Comunidades organizadas

Poco después las comunidades se organizaron y comenzaron la conformación de los Equipos Comunitarios de Producción Audiovisual Independiente (ECPAI), para que ellos mismos se constituyeran y realizaran sus trabajos.

Estos equipos se encargaban de producir gran parte de la programación de Canal Z, publicando los principales logros de sus organizaciones. “En la mayoría de los casos ellos nos llamaban, dirigíamos los equipos al sitio para grabar y luego lo transmitíamos”, expone Orlando Zerpa, Vicepresidente del canal, quien tiempo atrás se encargaba junto a miembros de la comunidad de grabar, editar y finalmente publicar lo que producían los ECPAI.

Explica Hernández que esto “no era para sacarles el cuerpo, sino que no es lo mismo cuando ellos realizan su investigación, porque el tratamiento de la información será diferente. Puede ser que yo haga una entrevista sobre lo que a mí me parece interesante, pero habrá cosas que a la comunidad le interese más dar a conocer que a lo mejor yo no voy a tomar en cuenta, porque son las vivencias de ellos”.

Para Hernández, el valor sentimental también será diferente porque ellos querrán incluir a su gente en sus trabajos. “Por muy humano que sea el tratamiento que yo le dé a ese trabajo, no será el mismo sentimiento que la persona de esa comunidad le ponga, no me va a quedar igual”.

Así mismo, explica que por muy mala edición, o poca calidad de la imagen y el audio, estos trabajos terminan siendo un tesoro para esas comunidades.

Tanto Hernández como Zerpa, resaltan la participación que le han dado desde sus comienzos a las comunidades, en la que son ellos los protagonistas, por lo que en sus trabajos no se ve a un moderador explicando o presentando la situación. “Estos trabajos tienen otra dinámica, porque no hay un hilo conductor, son ellos mismos los que salen echando el cuento”, agrega Hernández.



Llegó la señal

Luego de seis años de trabajo continuo, llegó el transmisor del canal y comenzaron a salir en señal abierta el 15 de agosto de 2008, a través del canal 50 en frecuencia UHF, cubriendo cinco parroquias del oeste de Maracaibo.

Esto trajo consigo nuevas dinámicas de trabajo y la necesidad de un proceso de aceleración en sus producciones. “Ya cuando comenzamos a salir al aire teníamos una parrilla que cubrir, ya no podíamos seguir dependiendo de las producciones de los ECPAI y los documentales que realizábamos”, enfatiza Hernández.

También explica que a pesar de haber tenido un amplio archivo de los trabajos que habían venido realizando en todo ese tiempo, muchas de esas producciones habían perdido la vigencia y no tenían cabida en la programación.

Lo que más les sirvió fueron los documentales de las historias de los barrios, “la historia siempre estará vigente”, “pero no todo lo que se produjo tenía sentido transmitirlo”.

De esta manera, a pesar de no contar con la emisión de algún noticiero, adoptan un nuevo formato: las notas informativas. Estas notas por lo general resaltan el lado positivo de las comunidades, “nosotros no llegamos buscando lo malo, como generalmente lo hacen los noticieros, ni tampoco vamos a poner al periodista como protagonista”.

“En nuestros trabajos la persona que lleva el micrófono ni siquiera se ve, sólo está ahí de apoyo, porque es la comunidad quien hace su presentación”.

Así comienzan a abordar otras comunidades, ya que necesitan mayor material que producir y transmitir, y el radio de cobertura crece inmediatamente con la salida al aire.

“Independientemente si la comunidad tenía o no un ECPAI nosotros íbamos a cubrir esos trabajos, ya eso dejaba de ser una limitación”; “…cada quien comenzó a trabajar en otras comunidades que no era a la que ellos pertenecían”, agrega Hernández.

Este nuevo formato, consolidó la formación de dos equipos de prensa. Los dos equipos llegan al canal, toman las pautas y salen a cubrir, por lo general son cuatro pautas diarias, es decir, cuatro notas informativas.

Al respecto, la presidenta del canal, Kenia Useche, explica que los reporteros salen a cubrir esas pautas de lunes a sábado, y que los domingos sólo se cubren si es algo en particular de algún consejo comunal u organización popular. “Para ese día nos turnamos mensualmente para ver quién la cubre”, agrega.

Hernández y Useche explican que estos equipos cuentan con cuatro personas, dos hacen cámara y dos están con el micrófono. “Pero esto no quiere decir que cualquiera de nosotros no pueda hacer otra cosa”, “aquí todos hacemos de todos, nadie es indispensable, si alguien no puede o no asiste cualquiera puede salir a realizar sus labores”.

Todo esto generó un cambio en la programación, ya que no cuentan con la emisión de un noticiero. Es por esto que tres veces al día en un espacio de 15 a 20 minutos transmiten el bloque de las notas informativas realizadas en los últimos días.

Las notas se transmiten durante 10 días continuos, cada una es transmitida alrededor de 30 veces. Conforme van pasando los días, van sacando notas de la parrilla e incluyendo otras sucesivamente.

Sin embargo, explica Hernández que, algunas de estas notas pueden transmitirse por menos días. “Si estamos anunciando un evento, una jornada, un mercado popular; que habrá el sábado, lo transmitimos hasta ese mismo día en la mañana, dependiendo de la hora del acto. No la vamos a seguir transmitiendo si ya el eso pasó, pero por lo general, son 10 días”.



“Ventana de nuestro pueblo”

Tal y como lo exponen en su eslogan, esta televisora da cabida y participación a todos los sectores. En su equipo de trabajo explican que estas notas abordan todo lo que tenga que ver con las comunidades en general, y algunas veces organismos oficiales como Corpoelec o Hidrolago quienes les envían una notificación sobre alguna obra a inaugurar y ellos cubren la pauta.

También lo hacen con la apertura de escuelas, ambulatorios, “cualquier cosa que beneficie a una comunidad”, “pero no para poner a un gobernador o alcalde como protagonista, sino para resaltar la importancia del trabajo y el beneficio que esto traerá a esa gente”.

Por su parte, Useche expresa: “nosotros cubrimos la inauguración de la escuela de aquí de Buena Vista que hizo el gobernador sin pensar quien la hizo porque eso es un beneficio para la comunidad, ahí estudian muchos de nuestros muchachos”.

En algunos casos le hacen coberturas a las denuncias que formulan las comunidades, tomando siempre en cuenta lo que la gente está exponiendo y sin ser el reportero el protagonista de la noticia.

“Si tenemos un hueco en un barrio y hay seis personas que nos dicen que les afecta a cada uno de una manera distinta, las tomamos en cuenta a todas, y todas salen en la nota informativa. Por eso es que a veces hay notas de tres minutos y hay otras de hasta cinco o seis minutos”, así lo expone Hernández.

Enfatiza que “nosotros no competimos con el tiempo, y esa es otra de nuestras diferencias y nos permite darle cabida a todos los afectados o beneficiados, dependiendo del caso”.

Por otra parte, el editor explica que desde sus inicios trabajaron con comunidades de otros municipios. “Nosotros mucho antes de estar en el aire fuimos varias veces a grabar las ferias de ‘San Benito’ en el Sur del Lago”. “Hemos ido incluso a otros estados”, agrega Hernández.

Pero a esos pueblos no les hicieron video foros todo el tiempo, en la mayoría de los casos les enviaban copia del material luego de editarlo, debido a la complejidad del traslado hasta el sitio nuevamente.

Con respecto a cuales informaciones o eventos se van a cubrir como documental o nota informativa, explica que por lo general ahora los documentales son de organizaciones populares: “si es un proceso de organización es necesario darle más importancia”.

Sin embargo, la presidenta de la televisora apunta que se han proyectado en producir un noticiero, pero que el impedimento son los recursos económicos ya que: “eso requiere de mayor personal y logística”.

“En Canal Z todos estamos en capacidad de realizar un trabajo integral”

Ángel Urdaneta, operador de Máster del canal

Arnoldo Coy V.


Por ser un medio comunitario las dinámicas de trabajo son muy distintas, todo el personal está en la capacidad de realizar un trabajo integral. “Aquí todos hemos aprendido de todo”, así lo expone uno de los operadores de Máster, Ángel Urdaneta, T. S. U. en Informática, quien forma parte del proyecto desde 2006.

A pesar de que ahora permanece “fijo” en la planta, Urdaneta estuvo durante cinco años en las labores con las comunidades, como los video foros y la coberturas de las notas informativas y los documentales.

“Sin embargo, uno de vez en cuando agarra la cámara y sale a trabajar en los barrios”.

Urdaneta llegó al canal luego de haber realizado unos cursos de capacitación en Vive Tv, en Caracas, y cuando vino a impartir y compartir sus conocimientos con el personal de Canal Z se quedó con ellos.

El operador de máster del canal señala que aunque muchos de ellos habían tenido experiencias en otras televisoras comunitarias, todo cambio cuando comenzaron a salir al aire. “Ya nosotros sabíamos un poco y habíamos trabajado, pero nuestras dinámicas cambiaron, ahora teníamos que hacer dirección, producción, máster; algunas veces nosotros mismos cortábamos los cables para colocarles un conector y solucionar los problemas aquí en el estudio”.

Esto concuerda con lo expuesto en otras oportunidades por la presidenta y fundadora del proyecto, Kenia Useche “parte de nuestro personal realizó una especie de pasantías en Vive Tv, para aprender sobre el trabajo que debían hacer”. Así mismo añadió que en ese entonces se fueron cuatro personas del canal, de los cuales se mantienen dos en la televisora.



Sus primeras experiencias

“Yo comencé haciendo video foros en las comunidades. Llevábamos los equipos, grabábamos y luego se lo presentábamos a esas y otras comunidades. Podían ser documentales hechos por nosotros, de otros canales comunitarios, películas; siempre buscando dar a conocer el proyecto y tener ese contacto con los barrios”.

“Lo que más le gustaba a la gente era verse a sí misma cuando les proyectábamos lo que grabábamos de los video foros. Hacíamos un debate luego de proyectar y eso lo registrábamos y lo presentábamos nuevamente”.

Urdaneta explica que para esa fecha, de 2006 a 2008, eran una especie de “televisora portátil”, porque ellos iban de barrio en barrio. “En ese momento todo era un trabajo voluntario, todos trabajaban por honores”.

Con respecto a su trabajo, coincide con sus compañeros de labores indicando que: “nosotros somos sólo una herramienta de trabajo. Es la comunidad la que juega el papel más importante dentro de nuestra programación”.

“Las notas y los reportajes no se cubren como lo hacen los medios tradicionales. Aquí no vas a ver a un periodista como protagonista explicando todo. Es la propia comunidad la que presenta el lugar y los hechos”.

Continúa “… en los medios comerciales la notas informativas son muy cortas, ellos tienen un noticiero de una hora y ahí tienen que meter todo y lo que hacen son notas cortas. Nosotros no tenemos límite de tiempo en las pautas, no le decimos a nadie cuánto tiempo va hablar, y tampoco le puedes negar a ninguno la oportunidad de expresarse”.

Explica que muchas veces realizan documentales porque no van a grabar sólo el momento de la inauguración del acto, por ejemplo. “Sí hay la inauguración de un taller textil en un barrio, nosotros vamos desde la mañana y grabamos todo. Como montaron todo, quien trajo algún pasapalo, el montaje de las máquinas. Y cuando eso se edita obtenemos como resultado un documental de 15 a 30 minutos”.

¿Cómo se entrenaron?

 Al momento de la instalación de los equipos, el personal que instalo todo en el canal, los miembros de Canal Z aprovecharon para tener una ronda de preguntas y respuestas. Pero esto sólo fue unos días, luego de esto les toco leer manuales, algunos en inglés, consultar con gente de otras televisoras, preguntar por aquí y por allá.


“Esa gente llegó instaló todo, nos explicaron ‘pam pam pam’ y se fueron. De ahí nosotros seguimos sobre la marcha, aprendiendo unos de otros”.

Urdaneta explica que los equipos llegaron en 2008. “Lo primero que llegó fueron las cámaras y editoras, ya con eso se nos fue facilitando el trabajo”. “Después trajeron los equipos de transmisión, que es todo lo que está en el cuarto de máster”. “Eso llegó y de una vez salimos al aire”.

Con respecto a la parrilla de programación, la presidenta del canal, Kenia Useche ha señalado que “en nuestros inicios sólo teníamos 3 horas de programación, luego fueron 5 horas, y poco a poco fuimos armando la parrilla”. Mientras agrega que a pesar de que comenzaron oficialmente a transmitir en 2008, “nuestro primer intento fue en 2006 y no se pudo porque uno de los aparatos se averió y no lo pudieron traer del extranjero”.